SEPTIEMBRE
3 de septiembre
San Gregorio Magno
papa y doctor de la Iglesia
Memoria
El Papa Gregario Magno (540-590) gobernó la Iglesia durante catorce años. A
pesar de su salud deteriorada, realizó una obra considerable: como "servidor
de los servidores de Dios". Debió proveer al abastecimiento de Roma, mientras
enseñaba al pueblo y preparaba la evangelización de los pueblos bárbaros
asentados en las Galias (Francia) y en Inglaterra.
En sus escritos teológicos y espirituales, de notoria influencia en la vida de
la Iglesia, manifiesta su celo en hacer llegar a todos la luz del Evangelio.
8 de septiembre
La Natividad de la Santísima Virgen María
Fiesta
Antes del nacimiento de Juan, el Precursor, el de María es el anuncio de la
Natividad de Jesús, el preludio de la Buena Nueva.
La llegada de una hija en el hogar de Ana y Joaquín hizo que "se levantara
sobre el mundo la esperanza y la aurora de la salvación". Por eso la Iglesia
nos invita a celebrarla con alegría.
9 de septiembre
San Pedro Claver
presbítero
Nace en Verdú (Gerona) el 26 de junio de 1580. Durante sus estudios en un
colegio jesuita, siente el llamado a la vida religiosa.
Decide ir a las misiones de América, y toma asiento definitivo en Cartagena,
donde en 1616 recibe el orden sagrado a los 35 años.
En su profesión solemne como sacerdote de la Compañía de Jesús, firma como
"esclavo de los esclavos para siempre", a quienes dedicará todos sus esfuerzos y
oraciones. Atacado por la peste, muere el 8 de septiembre de 1654.
12 de septiembre
Santísimo Nombre de María
Fiesta
En esta conmemoración del santísimo Nombre de María, Nuestra Señora, Madre de Dios y Madre de los hijos de Dios, se propone ante los ojos de los fieles, como figura de la Madre del Redentor, a quien piadosamente debemos invocar.
13 de septiembre
San Juan Crisóstomo
obispo y doctor de la Iglesia
Memoria
El patriarca de Constantinopla, Juan I (349-407), recibió el nombre de Crisóstomo ("Boca de oro") por sus excepcionales dotes de orador. Formado en Siria en la ruda disciplina de los monjes, fue ante todo un intrépido defensor de los pobres frente al lujo insolente de los ricos. Por causa de esto, murió desterrado en la región del Cáucaso.
14 de septiembre
La Exaltación de la Santa Cruz
Fiesta
El año 335, en tiempos de Constantino, se dedicó solemnemente una basílica sobre
el sepulcro de Jesús en Jerusalén y se celebró también el hallazgo de la
verdadera cruz de Cristo.
La Cruz de Cristo es el trofeo de su victoria pascual sobro la muerte. El Hijo
del hombre levantado en alto es exaltado. El Crucificado por su obediencia
hasta la muerte es glorificado. Así, Él, desde la Cruz gloriosa es el Árbol de
la Vida que otorga los frutos del Espíritu.
15 de septiembre
Nuestra Señora de los Dolores
Memoria
María comulgó íntimamente con la Pasión de su Hijo. Así fue asociada de una manera única a la gloria de su resurrección. Por eso, se celebra la compasión de María al día siguiente de la Cruz gloriosa. Esta fiesta nos recuerda que, al pie de la Cruz, la maternidad de María se extendió a todo el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia.
16 de septiembre
Santos Cornelio y Cipriano
mártires
Memoria
Cipriano, obispo de Cartago, fue decapitado el 14 de septiembre del año 258. Sus
cartas y sus escritos, así como su pasión, revelan su alma de verdadero pastor,
siempre en la brecha para sostener a sus hermanos en la persecución y
salvaguardar la unidad de la Iglesia, preocupado por dar ejemplo de fidelidad a
Jesucristo.
El Papa Cornelio murió exiliado en Civitavecchia, después de un breve episcopado
(251-253). Como Cipriano, de quien se había ganado el respeto y la amistad,
murió mártir. Por eso, desde el siglo IV, la Iglesia celebraba a Cornelio en su
propia cripta, en el día del aniversario de San Cipriano.
17 de septiembre
San Roberto Belarmino,
obispo y doctor de la Iglesia
El jesuita Roberto Belarmino (1542-1621), toscano de origen, enseñó en Lovaina y, luego, en Roma, donde escribió sus "Controversias" y formó al joven Luis Gonzaga. Nombrado Cardenal-arzobispo de Capua, mostró su celo y dedicación en la acción pastoral, pero tuvo que volver a Roma para desempeñarse como consejero del Papa y de la Curia vaticana.
17 de septiembre
Santa Hidelgarda de Bingen
virgen y doctora de la Iglesia
Hildegarda nació en Bermersheim, en el valle del Rin (actualmente Renania-Palatinado, en Alemania), durante el verano del año 1098, en el seno de una familia noble alemana acomodada. Cuando Hildegarda cumplió catorce años, ambas se enclaustraron en el monasterio de Disibodenberg, de la Orden de San Benito. Desde niña, Hildegarda tuvo débil constitución física, sufría de constantes enfermedades y experimentaba visiones. Fue una gran mística, teóloga, fundadora, profetisa, filósofa, versada en ciencias naturales y en medicina, en música. Muere en el año 1179. En diciembre de 2011, el papa Benedicto XVI anunció su decisión de otorgar a santa Hildegarda el título de “Doctora de la Iglesia.
19 de septiembre
San Jenaro
obispo y mártir
Jenaro, obispo de Benevento, sufrió el martirio en el año 305, durante la persecución de Diocleciano. En el siglo V, sus restos fueron trasladados a las afueras de Nápoles. La ciudad lo eligió como su protector.
20 de septiembre
Santos Andrés Kim Taegon, presbítero, Pablo Chong Hasang y compañeros,
mártires
Memoria
Los santos mártires de Corea. A comienzos del siglo XVII, gracias a algunos laicos, la fe cristiana se introdujo en Corea. Una comunidad nació, valiente y fervorosa, sin pastores, dirigida solamente por laicos, hasta 1836 en que los primeros misioneros, venidos de Francia, pudieron entrar a escondidas en el país. Esta comunidad sufrió la persecución en 1839, 1846 y 1866. Entre los ciento tres santos mártires, hay que destacar, en primer lugar, a Andrés Kim Taegón, sacerdote y valiente misionero, y a Pablo Chong Hasang, apóstol laico; como, también, a tres obispos y a siete sacerdotes de las Misiones Extranjeras de París. Los demás son laicos, hombres y mujeres, algunos casados, ancianos, jóvenes y niños que consagraron con su sangre los inicios fecundos de la Iglesia coreana.
21 de septiembre
San Mateo
apóstol y evangelista
Fiesta
Mateo, a quien Lucas y Marcos llaman Leví, era hijo de Altea y natural de
Cafarnaún. La vocación de este recaudador de impuestos constituye uno de los
episodios más populares del ministerio de Cristo en Galilea.
No sabemos casi nada de su actividad apostólica después de la Ascensión de
Jesús, pero Mateo nos ha dejado el primero de los Evangelios, en el que mejor se
destaca la continuidad entre la Antigua y la Nueva Alianza y a través del cual
comunicó la Buena Noticia a todas las generaciones sucesivas.
23 de septiembre
San Pío de Pietrelcina
religioso
Nació en Italia en 1887. Fue sacerdote de la Orden de los Frailes Menores
Capuchinos. En su Convento desarrolló tareas pastorales y su presencia fue
edificante, tanto en su comunidad como en los ámbitos donde trabajó.
Vivió en plenitud la vocación de colaborar en la redención del hombre, mediante
la dirección espiritual de los fieles, la reconciliación sacramental y la
celebración de la Eucaristía, momento cumbre de su actividad apostólica.
24 de septiembre
Nuestra Señora de la Merced
A comienzo del siglo XIII, numerosos cristianos cayeron prisioneros de los sarracenos con peligro de perder su fe. La Santísima Virgen María, apareciéndose a San Pedro Nolasco, a San Raimundo de Peñafort y al rey Jacobo de Aragón, les dijo que sería de sumo agrado suyo y de su Hijo la institución de una Orden religiosa en su honor con el fin de liberar a los caídos en poder de los infieles. Así fundaron la Orden de la Merced para la redención de los cautivos cuyos miembros se obligaron con un cuarto voto a permanecer en poder de los infieles, si ello fuese necesario para liberación de los cristianos.
26 de septiembre
Santos Cosme y Damián
mártires
Cosme y Damián son mártires de Cirópolis, en Siria. Desde el siglo IV, tantos milagros florecían en el lugar de sus tumbas que la leyenda los presenta como médicos que curaban gratuitamente. Por eso, su culto y la invocación de su patrocinio no tardaron en extenderse por todos los países ribereños del Mediterráneo.
27 de septiembre
San Vicente de Paúl
presbítero
Memoria
Vicente de Paul (1581-1660), párroco de Clichy, en Paris, es el fundador de la
Congregación de la Misión y, también, de la Congregación de las Hijas de la
Caridad.
Es uno de los maestros de la espiritualidad francesa en el siglo XVII, pero por
encima de todo es el modelo acabado de la caridad cristiana que va al encuentro
de todas las miserias para socorrerlas, porque descubre, en el rostro de todo
ser que sufre, los rasgos de Jesucristo, su Señor.
28 de septiembre
San Wenceslao
mártir
Wenceslao, duque de Bohemia y ferviente cristiano (907-925) fue asesinado por su
hermano a causa de la fe, cuando aún no tenía treinta años.
Fue un hombre de gran austeridad de vida en medio de una corte de costumbres
brutales, y de una gran caridad para con los pobres. Por eso se ha convertido en
el Patrono de Bohemia, y su tumba, desde muy temprano, se convirtió en un centro
de peregrinación.
O bien:
San Lorenzo Ruiz y compañeros
mártires
Estos siervos fidelísimos de Dios sembraron la fe cristiana en las Islas
Filipinas, en Taiwán y en Japón. Confirmaron su fidelidad en el martirio,
fruto de la persecución padecida entre los años 1633 y 1636. Muchos de ellos
pertenecieron a la Orden de los Predicadores y eran oriundos de Europa y Asia.
Lorenzo Ruiz fue el primer mártir de Filipinas.
29 de septiembre
Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael
Fiesta
Con los Arcángeles Miguel ("¿Quién como Dios?"), Gabriel ("Fortaleza de Dios") y Rafael ("Medicina de Dios''), celebramos a todos los ángeles quienes, desde el Paraíso del Génesis hasta aquel del Apocalipsis, llenan, de su presencia invisible, el desarrollo de la historia de la salvación. Mensajeros del Señor para revelar sus designios y llevar sus órdenes, se constituyen como la inmensa muchedumbre de los adoradores del Dios vivo.
30 de septiembre
San Jerónimo,
presbítero y doctor de la Iglesia
Memoria
Jerónimo (340-420) era natural de Dalmacia. Como sacerdote, permaneció repetidas
veces en Roma donde fue secretario del Papa Dámaso. Sin embargo, los últimos
treinta y cinco años de su vida transcurrieron en Belén, cerca de la gruta donde
nació Jesús.
Allí, en la penitencia y la oración, se dedicó al estudio de la Santa Biblia y a
la ardua tarea de su traducción al latín y al comentario que realizó a la misma.