21 de mayo
San Cristobal Magallanes, presbítero
y compañeros, mártires
Éstos son los que vienen de la gran tribulación
Lectura del libro del Apocalipsis 7, 9-17
Yo, Juan, vi una enorme muchedumbre, imposible de contar, formada por gente de todas las naciones y lenguas. Estaban de pie ante el trono
y delante del Cordero, vestidos con túnicas blancas y llevaban palmas en la mano y clamaban con voz potente:
«¡La salvación viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono y del Cordero!».
Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono, de los Ancianos y de los cuatro Seres Vivientes, se postraron con el rostro en tierra
delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo:
«Amén! ¡Alabanza, gloria y sabiduría, acción de gracias, honor, poder, y fuerza a nuestro Dios para siempre! ¡Amén!»
Y uno de los Ancianos me preguntó: «¿Quiénes son y de dónde vienen los que están revestidos de túnicas blancas?»
Yo le respondí: «Tú lo sabes, señor».
Y él me dijo: «Éstos son los que vienen de la gran tribulación; ellos han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del
Cordero. Por eso están delante del trono de Dios y le rinden culto día y noche en su Templo.
El que está sentado en el trono extenderá su carpa sobre ellos: nunca más padecerán hambre ni sed, ni serán agobiados por el sol o el calor.
Porque el Cordero que está en medio del trono será su Pastor y los conducirá hacia los manantiales de agua viva. Y Dios secará toda lágrima de sus ojos».
Palabra de Dios.
SALMO 33, 2-9
R. ¡El Señor me libró de todos mis temores!
Bendeciré al Señor en todo tiempo,
su alabanza estará siempre en mis labios.
Mi alma se gloría en el Señor;
que lo oigan los humildes y se alegren. R.
Glorifiquen conmigo al Señor,
alabemos su Nombre todos juntos.
Busqué al Señor: Él me respondió
y me libró de todos mis temores. R.
Miren hacia Él y quedarán resplandecientes,
y sus rostros no se avergonzarán.
Este pobre hombre invocó al Señor
Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.
El Angel del Señor acampa
en tomo de sus fieles, y los libra.
Gusten y vean qué bueno es el Señor!
¡Felices los que en Él se refugian! R.
ALELUIA Mt 5, 10
Aleluia.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia,
porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Aleluia.
EVANGELIO
Si el grano de trigo muere, da mucho fruto
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 12, 24-26
Jesús dijo a sus discípulos:
Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero, si muere, da mucho fruto.
El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.
El que quiera servirme que me siga, y, donde Yo esté, estará también mi servidor.
El que quiera servirme, será honrado por mi Padre.
Palabra del Señor.